Qué bien hacer amigos en la universidad, sí, amigos, gente con la que además de ir a clase, compartes un montón de gustos e ideas parecidas y que son buena gente como tú, y que por todo ello se convierten en tus amigos. Si encima de todo, no son de tu pueblo, es mucho mejor, ya que siempre tendrás planes para hacer fuera de los lugares dónde vas siempre.
Todo esto viene a que he podido disfrutar de una escapadita unos dias a Pedreguer, el pueblo de una amiga de clase, y un dia antes estuve en Valencia gracias a que cómo es amiga, me supo cubrir las espaldas. Lo que pasó allí es cosa mía, porque lo que me interesa es lo que contaré ahora. El miércoles llegué a eso de las siete a Gandía con el tren, allí me estaba esperando M, la saludé y fuimos a buscar a su madre que estaba fuera con el coche, metí el macuto en el maletero y marcha hacia Pedreguer. El viaje se hizo un poco largo porque vas pasando por pueblos, pero parecía un niño con pañales nuevos al ver pasar los pueblos con nombres sonantes. Llegamos a Pedreguer, a la casita de campo de M, allí conocí a su padre y a su hermano, los dos con ese notable deje de valencianos cerrados que tan bien usan nuestra llengua. Fuimos al pueblo para quedarnos ver un castillo de fuegos artificiales y luego cenar en un local que tiene M con unos amigos. Sus amigos, gente muy maja y con la que se podia hablar de cualquier tema, gente abierta, sociable, etc. Al día siguiente ella habia quedado con unos amigos en ir a Aqualandia, a uno de ellos ya le conocia, a los otros dos no, pero viniendo de M no podía esperar menos, la líamos un poco allí, me lo pasé genial, nos hacian fotos, las atracciones una pasada, buen dia, cuerpos por ahi, y conversaciones con cabeza de temas que hacia tiempo que quería tratar y con las que obtuve respaldos. Luego por la noche estábamos cansados, era la cena popular y luego actuaba la orquesta "La Tribu", yo lo vi el año pasado aqui, y es buena porque cantan canciones de rock y pop, pero buenas. No nos fuimos a dormir muy tarde porque estábamos reventados del dia en Aqualandia, yo tenia aguante pero como no soy de fiesta a tope y siempre pues me daba igual irme que no, porque ya habia disfrutado del tiempo que quería y también porque mis padres iban hoy pronto a por mi.
Me he dado cuenta de que en pueblos pequeños se puede encontrar gente afin a ti, abierta y con ideas claras y no en una ciudad donde la gente sufre menos por problemas y preocupaciones serias para el dia a dia. Creo que muchos pueblos sufren los prejuicios de otros muchos que sí los cumplen pero no por ser de pueblo, sino porque la gente se ha criado con una cultura común en cada pueblo. También me he dado cuenta de lo bien que se lo pasan en los pueblos cuando celebran las fiestas patronales, ojalá Alzira tuviera unas fiestas así, que éste año han tocado fondo y espero que no lo digan tocando por favor. Sin nada más que contar, me despido con un "hasta la próxima entrada", ciao lectores!
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