Verano, esa época del año en que ya no tengo que ir a clase todos los días aunque a lo mejor la clase me la tenga que dar yo hasta septiembre. Este año no es el caso (mas me valía) y por tanto disponía de unos tres meses libres sin nada en concreto que hacer (aún me queda uno). Me puse a buscar trabajo porque llevo varios veranos queriendo tenerlo para así no aburrirme y porque no me vendría mal ganarme algo para poder hacer cosas vitales o interesantes con ese dinero, ya que sino el verano sería (y ha sido) estar en la montaña con mi familia (uuh…que divertido), y eso que a mi me gusta la montaña, poder ir a pasear al paraje que tenemos aquí, darme un chapuzón, leer con una buena brisa de aire montés…etc. Pero con los sujetos del manicomio de trasfondo todo eso se va borrando poco a poco mientras me interrumpen cualquier cosa que yo haga para ayudar en facetas que no me gustan y que no debería de hacer porque es verano y tengo vacaciones, asi tenemos el convenio firmado con el ministerio de educación, trabajar unos ocho meses pagando para tu bienestar futuro, si pasas limpio al siguiente nivel tienes tres espléndidos meses de vacaciones para hacer con ellos lo que te plaza, ¡hasta puedes trabajar para alguien que te pague por ello!